jueves, 18 de octubre de 2012

La Venganza de los Nerds


Hace un par de semanas, la University of Texas at Austin recibió con alegría y orgullo el Ránking 2012 del Times Higer Education, una publicación británica con gran influencia entre los “observadores” de la educación superior mundial. En el ránking 2012, la UT Austin aparece en el lugar 25 del mundo, lo que la convierte en una universidad de elite y, probablemente, una de las mejores universidades estatales de USA (recordemos que Harvard, Stanford, Yale y todas esas de las películas son universidades privadas).



Obviamente los que estudiamos aquí anduvimos con el pecho inflado como palomas, felices de estar acá, aun cuando no estamos en alguna de las otras 24 que son aún más bacanes. Por ahí alguien me dijo una vez “¿y por qué no te fuiste a Harvard?”, como si la decisión de entrar a una universidad fuera tan simple como elegir una ciudad y comprar el pasaje en avión.

La verdad es que poca gente sabe cómo es esto de ingresar a las universidades gringas, porque en realidad es un proceso tan largo y tan sacrificado, que sólo quienes finalmente postulan a las ues tienen claro cómo se hace. Por eso mismo, dedicaré este post a contarles cómo es y cuando se hace, y desde ya les adelanto que SI NO ES LO QUE REALMENTE LES GUSTA,  entonces mejor no lo hagan.

En el año 2011 postulé a la Beca Fulbright para estudios de Doctorado en USA (no sirve para ningún otro país, porque es una beca en conjunto con el Departamento de Estado Norteamericano). Ya postular a la beca es todo un desafío: hay que escribir dos ensayos contando quién soy y por qué quiero irme a estudiar afuera (ensayo 1), y qué es lo que voy a estudiar y cómo eso se relaciona con mis actividades pasadas y futuras (ensayo 2). Hay que juntar todos los papeles que acrediten excelencia académica: notas del colegio, de la U, del postgrado, puntajes de la PSU (PAA en mi caso), certificado de ránking, certificados de becas, cartas de recomendación de tres profes (y no cualquier profe, tiene que ser alguien que te conozca bien y que tenga al menos doctorado) y todos los certificados de títulos y de grados. Sumado a lo anterior, hay que rendir dos pruebas: una de Inglés (que inicialmente puede ser el ETAAP y que lo toman en cualquier parte) y el GRE (Graduate Record Examinations) que es igualito a la PSU, con una parte de verbal y otra de matemática. Esta prueba en Chile vale $100 mil y sólo la toman en el Instituto Norteamericano que está en calle Moneda en Santiago. Ni una parte más.

Para el ciudadano común y silvestre, que inicialmente “pensó” en postular a la beca, ya todo este jaleo es una lata. Para los que realmente deseamos hacer un doctorado en USA, también es una lata pero estamos dispuestos a dárnosla. Así que ahí empieza todo el proceso de conseguir los papeles, pedir las cartas de recomendación a los profes (que deben estar en Inglés) pedir hora para rendir las pruebas, pedir permiso en la pega para ir a Santiago por el día a rendir el famoso GRE, etc. Después de mandar todo viene una entrevista personal en las oficinas de Fulbriht en Santiago, y a la semana después, el email: USTED HA SIDO NOMINADO A UNA BECA FULBRIGHT PARA ESTUDIOS DE DOCTORADO EN ESTADOS UNIDOS. Risa, llanto, fiestas y celebraciones, porque la niña se va a estudiar a USA. Pero la verdad es que el proceso recién comienza.

Estoy justo al medio, no debería fallar en encontrarme...


Una vez que te llega el mail, te citan a una orientación en Santiago con todos los demás seleccionados, y ya a esa reunión hay que llegar con toda la documentación anterior traducida al inglés. Y cuando digo toda, ES TODA (certificados de grado, concentraciones de notas, papeles de beca, y los dos ensayos). Yo recibí el mail un miércoles y la reunión era un martes, así que tuve menos de una semana para traducir todo y asegurarme de que estuviera bien. En la reunión nos explicaron que teníamos que elegir 8 ó 9 universidades donde queríamos postular; luego la Fulbright elegía 5 y te hacía la postulación (mandar los papeles, pagar los impuestos, hacer seguimiento, etc). En el mejor de los casos, la Fulbright coincidía con tus 5 primeras opciones; en el peor, te podía decir CÓMO SE LE OCURRE QUE VA A QUEDAR ACEPTADO EN ESTAS UNIVERSIDADES, LO VAMOS A POSTULAR A ESTAS OTRAS CINCO, UBÍQUESE.

En mi caso, me respetaron cuatro opciones y ellos me sugirieron la quinta. Ninguna de esas era la Universidad de Texas, ya que consideraron que era muy difícil entrar y que postular era perder el tiempo. Sin embargo, yo podía postular por las mías con una carta de ellos, pero pagándome todo: impuestos de postulación (como 50 lucas), envío de papeles y todo ese leseo. Así que no sólo postulé a la UTexas, también postulé a otras cuatro, es decir, en total postulé a 10 (cinco vía Fulbright, cinco by myself). 

A fines de agosto  tuve que dar el TOEFL, prueba oficial de Inglés para entrar a las universidades gringas. También vale 100 lucas, pero las paga la Fulbright. La mayoría de las ues pide 100 puntos en esta prueba para entrar al doctorado, pero yo la di y me saqué 98. La gente Fulbright me mandó a darla de nuevo, DOS VECES MÁS, pero nunca pude subir el puntaje. También tuve que dar de nuevo el GRE, donde sí subí bastante, porque estudié como enferma. ¿Mencioné que estaba trabajando en ese tiempo, como cualquier mortal? Bueno, se lo imaginarán.

Todo este proceso de hacer las postulaciones y dar las pruebas una y otra vez dura hasta noviembre, última fecha para rendir el TOELF y el GRE. Después de eso siguen los envíos personales a esas universidades donde la Fulbright no te postuló pero tú igual quieres hacerlo, por tu cuenta; eso dura hasta enero. Aquí tuvimos que ponernos de acuerdo Pedro y yo, porque la idea era postular a las mismas universidades y tener la chance de irnos juntos. Como él ya se había ganado Becas Chile el año anterior, también estaba mandando sus postulaciones; la diferencia es que Becas Chile no se involucra en esta primera parte, así que Pedro tuvo que pagarse todo: papeles traducidos, envíos, impuestos, pruebas. ¿Para 10 universidades? unos 2 palos en gastos, por lo menos.

A estas alturas, el ciudadano común y corriente, ese que “le tincaba estudiar afuera”, ya habría abdicado. Yo no abdiqué, pero los niveles de estrés y ansiedad se me fueron al techo; subí 7 kilos (sí, siete) y no quería pensar qué pasaría si no me aceptaba ninguna universidad, o si Pedro y yo quedábamos en universidades distintas (lo que era altamente probable). En febrero empezaron a llegar las respuestas; la primera fue de Stanford: hemos recibido su postulación y este año hemos aceptado a cinco estudiantes altamente calificados. Lamentamos comunicarle que usted no ha sido seleccionado para ingresar… blablablá. Patá en la raja, y así con casi todas. Un día recibí la de Texas; en el subject del mail decía WELCOME TO THE UT AUSTIN. De nuevo: emoción, risas, llanto, ansiedad. A los cinco días llegó la de Pedro, también de Texas, mismo subject. Alegría infinita, abrazo eterno, amor, matrimonio. Lo demás ya lo saben.



No los voy a aburrir contando qué vino después: papeles de la visa, certificados de financiamiento, más papeles, más cartas, más todo. Nada importaba, nos íbamos a casar y nos íbamos a ir juntos a la misma universidad, en la misma ciudad. Al final yo quedé aceptada en tres universidades y Pedro en otras tres, pero coincidimos en Texas, allí donde nadie daba un peso por mí, porque era muy difícil entrar y yo ni siquiera alcancé los 100 puntos en el TOEFL. Bueno, algo verían en mí que me aceptaron; tal vez haber sido siempre la mejor alumna en el colegio, después en la U, después en el magíster… todo un historial de nerd del que ahora me siento altamente orgullosa. Y acá todos son iguales, todos brillantes, estudiosos, mateos. Todos somos #Nerd, y estamos acá pasándolo la raja, con todo pagado en la universidad 25 del mundo y en la ciudad que es la capital de la música en vivo. ¿Qué puedo decir? La venganza de los Nerds, nada más.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Cosas choras de Austin


Hoy voy a contarles de lugares interesantes de Austin que hemos podido conocer en estos dos meses. Aunque ya se nota que el verano nos está dejando (porque así como ustedes en Chile empiezan a disfrutar de la primavera, nosotros estamos notando la llegada del otoño), aún es posible disfrutar de días soleados con 25 grados de calor en vez de los 36 que había cuando recién llegamos a Austin.   

Barton Springs, Zilker Park

Las Barton Springs son unas piscinas que valen 3 dólares la entrada ($1.500 pesos chilenos) pero después de las 7 de la tarde, es gratis. Son piscinas naturales, con agua de vertiente y donde construyeron un borde de cemento para encauzar el agua y darle forma de piscina. Están divididas en lugares para niños, y otros para nadadores avezados con varios metros de profundidad. Tienen también una sección B, donde no se paga y se puede llevar a las mascotas, pero el agua es más baja y con gusto a perro.

Foto 1: Pedrito llegando a Barton Springs

Fotos 2 y 3: un domingo en Barton Springs, Zilker Park 



Salt Lick BBQ

Éste es un local de carne asada típicamente tejana. Acá lo que la lleva es la carne con salsas agridulces, algo extraño para nuestro paladar acostumbrado a la carne salada. Queda lejos de la ciudad, así que es recomendable ir en auto. Nosotros fuimos con nuestra amigaza Nancy Omolo y un amigui gringo que conocimos en Barton Springs, se llama Jerome Schmidt y es terrible de buena onda (él puso el auto, claramente). Lo choro de este local es que no vende nada para beber, así que uno mismo tiene que llevar su provisión de bebestibles, con o sin alcohol. Te pasan vasos, eso sí.

Fotos 4 y 5: Con Nancy y Jerome en Salt Lick BBQ


Foto 6: un plato tipo de carnes (vaca, cerdo, salchicha) y acompañamientos 

Foto 7: la preparación de las carnes 

Foto 8: a las afueras del local siempre tienen música en vivo, y uno puede tomarse su copetito... 

Acá un video de lo que estaban tocando estos chiquillos


6th Street

La calle 6 está en el centro de la ciudad y tiene decenas de bares, discoteques, pubs y todo pasando. Cuando ya se llena, suspenden el tránsito por esa vía para que la gente transite libremente por la vereda o por la calle. Acá el carrete empieza temprano, porque a las 2 de la mañana muere todo (pero onda TODO, porque tampoco te venden copete en ninguna parte), así que a las 11 pm ya está todo el mundo arriba de la pelota.

Las niñas van a los locales de la calle 6 super arregladas, algunas vestidas como para un matrimonio, otras con ropa digna de disfraz de Halloween, como la rubia de esta fotito:


Foto 9: y con plumas de pavo real más encima...

Este caballero anda todos los fines de semana en esta pinta:


Foto 10: Keep Austin weird...

Foto 11: Estas bici-taxis transportan hasta la micro o el taxi sólo por "lo que sea su cariño"

Foto 12: bandas tocando en vivo. Bien dicen que Austin es la capital de la música en vivo


Acá estamos en el verdadero Coyote Ugly. Tal como en la película, las barwomen se suben arriba de la barra y bailan coreografías. Es bien hot la cosa les diré.


Fotos 13-15: Coyote Ugly, Austin TX



Acá un video de cuando celebramos el cumple de Pedro. La iluminación es pobre y el audio peor, pero igual...






Open 24 hours

Esto me encanta: casi todos los supermercados y farmacias están abiertos 24 horas (aunque insisto, después de las 2 am no venden alcohol). Por un lado, tengo todos los conflictos éticos de tener gente trabajando toda la noche para atender a los clientes que les da la tontera de ir al super a las 3 de la madrugada, pero por otro lado, pucha que es útil tener el supermercado abierto toda la noche…

Acá el FIESTA, un supermercado mexicano que queda cerca de nuestra casa y que tiene todo en español.
Foto 16: según mi papá, es igualito al Cordillera de San Carlos, jaja...

Foto 17: acá venden las aguas frescas del Chavo


TECNOLOGÍAS DEL PRIMER MUNDO

Y ahora un compendio de lo que yo llamo las maravillas del primer mundo. Esta máquina es como las vendomáticas que venden dulces/galletas/ramitas, pero en este caso, venden máquinas fotográficas, mp4, Ipad y una serie de otros dispositivos que vienen en cajas pequeñas/medianas. Uno elige lo que quiere comprar, inserta la tarjeta del banco y una mano mecánica agarra la caja y la saca por una puertecita. IN-CREÍBLE.


Foto 18: la vendomática de cámaras fotográficas y otros

Foto 19: con un surtido stock... 

Los buses tienen un  sistema especial para transportar bicicletas, lo que me parece ultra amigable no sólo con los ciclistas, sino con el estilo de vida que todos deberíamos llevar. La gente, además, es muy paciente: el bus se detiene, el pasajero se toma su tiempo para instalar y afirmar su bicicleta como corresponde, y ningún pasajero empieza a gritar “apúrate weón oh” ni nada por el estilo.


Foto 20: y pueden llevar más de una bici al mismo tiempo


Estos autitos se llaman SMART y pertenecen a un sistema llamado CAR TO GO (auto para llevar). Están estacionados en puntos definidos de la ciudad listos para que uno se los lleve. Todo lo que hay que hacer es registrarse en la página web, adquirir la tarjeta de miembro, y con esa tarjeta uno abre las puertas del autito y lo hace partir; una vez que ya terminó de usarlo, lo vuelve a dejar estacionado en alguno de los paraderos definidos y chao. A fin de mes te llega la cuenta por internet y se paga con la tarjeta del banco, según cuántos viajes se hicieron y dependiendo de las distancias, tiempos de espera, etc. Una maravilla que aún no hemos probado, pero lo haremos en cuanto saquemos la licencia de conducir acá en Texas.


Fotos 21 y 22: Car2go


Las casas de mi barrio me encantan. No tienen rejas y son como las típicas casas gringas de las películas, con una terracita con vista al antejardín y mucho pasto. La gente deja caleta de cosas afuera, coches de guagua, comedores de terraza, hasta ropa. Según mi amigazo Sebastián Astroza, los ladrones de bicicletas aún no han evolucionado lo suficiente como para darse cuenta de que podrían robar muchas cosas más…


Fotos 23-25: las típicas casas gringas




Foto 26: se viene brígida la elección de noviembre... #Obamérica 


Y lo último! En el supermercado la caja rápida es realmente rápida. Uno mismo pasa sus cosas por una maquinita que escanea los precios, y cuando está listo para pagar, se pasa la tarjeta del banco o bien se meten los billetes. Luego, llegar y llevarse las cosas para la casa…



lunes, 24 de septiembre de 2012

Dos meses/ 60 días/ 1.440 horas


Este fin de semana concentró una serie de eventos relevantes: el cumpleaños de Pedro, nuestro segundo mes de casados, y nuestro segundo mes en Estados Unidos. Es increíble como en tan poco tiempo pueden pasar tantas cosas… me parece que hace más tiempo, por la cantidad de vivencias que ya hemos acumulado, los lugares, los nuevos amigos, las experiencias, todo es demasiado para caber en tan sólo 60 días.

Todo partió el 21 de julio, cuando celebramos nuestra boda religiosa en la Parroquia de La Merced y luego la fiesta en el Club Concepción. Inolvidables momentos vividos junto a nuestras familias y amigos cercanos, quienes nos acompañaron en una celebración maravillosa. ¿Momentos que se me vienen a la mente? La sorpresa de las corbatas moradas y mi tata saltando conmigo a las 6 de la mañana. Pedro toda la vida soñó con casarse con una corbata roja, y convenció a mi tata y a mi papá de comprarse sus respectivas corbatas también en color rojo, aun cuando todos mis accesorios eran en color morado; no hubo caso de hacerle entender que la idea era que estuviéramos a tono. Al final, decidí que hiciera lo que quisiera, total, era su boda también. Pero cuál sería mi sorpresa cuando vi a mi tata con una corbata morada para entrar conmigo a la iglesia, y cuando vi a mi papá, el novio y sus caballeros de honor, todos en color morado. Pedro decidió darme una sorpresa y todos se mandaron a hacer sus corbatas en el mismo tono, sólo para darle en el gusto a la novia. Díganme si no es amor…

Foto 1: la novia preparándose en el Hotel Araucano

Foto 2: el novio esperando, con caballeros y damas de honor 

Foto 3: todos los varones con riguroso morado

Foto 4: no se fue ningún detalle en la organización del vestuario 

Foto 5: la gente afuera de la Iglesia me deseaba que tuviera suerte y que fuera feliz 

Foto 6: HABEMUS MATRI 

Foto 7: PREPARADOS... LISTOS...

Foto 8: YA! 

Foto 9: el novio también tiró el ramo... 

Foto 10: mi papá después se puso su humita roja. Dos tenidas en una misma noche

Foto 11: con la batucada

Foto 12: el baile del tata 

Foto 13: 10 para las 6 de la madrugada... 


Eso fue el sábado 21; el domingo 22 nos quedamos hasta tarde en el hotel, el lunes me fui a San Carlos a buscar mi maleta, y el martes al aeropuerto de Conce rumbo a Austin, así de rápido. Ese martes fue de locos, me fui manejando el Tatamóvil con toda mi familia desde San Carlos hacia la casa de los papás de Pedro, quienes nos prepararon un almuerzo de lujo para despedirnos. Luego, en caravana nos fuimos a Carriel Sur y junto a los amigos que llegaron a acompañarnos, nos abrazamos con la seguridad de que todo saldrá bien, de que nos veremos en Año Nuevo y que este viaje es un regalo para nuestro futuro. Y hasta ahora, claramente lo es.

Foto 14: los amigos y familiares que fueron al aeropuerto despedirnos

Foto 15: con mi amigaza y dama de honor, Alejandra Leiva 

Foto 16: Check in 

Foto 17: Con mi familia 

Foto 18: con la familia de Pedro 

Foto 19: toditos! 


Y bueno, llegamos a Austin, encontramos un hermoso departamento para vivir, me fui a Nueva York por tres semanas y volví un poco antes de partir las clases. La University of Texas es ENORME, aunque no tanto más grande que mi querida UdeC. No obstante, yo pensaría que tiene más edificios construidos y por ende, menos espacios abiertos. Hubo un día en que me perdí brígido dentro de la UT, DOS VECES el mismo día. Afortunadamente ya me ubico bien y no me ha vuelto a pasar, jeje…

Foto 20: estudiando en la UT con mi polera Longhorn

Foto 21: Pedrito el estudioso (encuéntrelo!) 

Fotos 22 y 23: el edificio de la Escuela de Periodismo, UT 


Foto 24: en el edificio principal de la UT 

Foto 25: con la Torre de fondo 

Foto 26: UdeC nunca dejaré de amarte, pero PUCHA QUE ME GUSTA LA UTEXAS 

Foto 27: el estadio desde afuera (si quiere saber más del estadio, léalo aquí) 

Foto 28: estudiantes... again



Y partieron las clases, las actividades de bienvenida, los nuevos amigos y los aprendizajes, desde lo más básico (aprender a imprimir, sacar fotocopias, tomar la micro, cachar cómo funciona la máquina que vende café) hasta lo más complejo (los grupos de investigación, el carácter de los profes, los temas que son apropiados o no en una conversación). Es duro, porque TODO es distinto, y lo peor es que las diferencias son sutiles y muchas veces imperceptibles en una primera mirada; pero se aprende, de apoco y aunque sea a porrazos. El fin de semana pasado fue una buena ocasión para conocer compatriotas en la Fonda Olímpica, fiesta organizada por los chilenos de Austin y donde compartimos con quienes ya conocemos y con otros amigos nuevos que no ubicábamos. Por cierto, aparecimos en la prensa local: en Soy Concepción (léalo aquí) y en la Crónica Chillán (léalo acá).

Fotos 29 y 30: la Fonda Olímpica en "Esquina Tango"


Foto 31: Con nuestro amigazo Sebastián Astroza

Foto 32: Pedrín (Ing. Industrial), Seba (Ing. en Transportes), Seba Vidal (Historia), Felipe Asenjo (Física)

Foto 33: con Sebastián Vidal, Luciano Correa (Jackson School of Geosciences) y su novia Carla 

Foto  34: Nicolás Emilfork, estudiante de postgrado en Guitarra Clásica de la UT

Foto 35: nosotros también nos pegamos su cuequita...

Foto 36: con nuestro amigo gringo Jerome Schmidt, su novia de Rusia, y Nancy Omolo de Kenia


Este fin de semana celebramos el cumple de Pedro en grande. Mi vecina Nancy de Kenia, quien se ha convertido en una gran amiga, ofreció su departamento para hacerle una cena sorpresa a Pedro el viernes en la noche. Así que todos nos planificamos y cumplimos diversas tareas: el Seba lo distrajo toda la tarde, mientras Nancy y yo preparábamos una deliciosa cena keniata. El resultado: una hermosa celebración binacional.

Foto 37: el cocimiento africano

Foto 38: con la vecina... uta que te quiero Nancy ohhhh...

Foto 39: alitas de pollo

Foto 40: cumpleaños feliz... 

Foto 41: fue con cuática la producción 

Foto 42: con Julius, también de Kenia, y el Seba

Foto 43: la mesa del picadillo 

Foto 44: la torta! 

Foto 45: Celebrate good times, come on! 


El sábado, Pedro invitó a sus amigos chilensis a compartir una cerveza en un local cercano a la UT. Lo pasamos muy bien: cerveza de todos los tipos, papas fritas con queso, hamburguesas de la casa… bastante gringo el menú, pero qué diablos, si estamos en USA.

Foto 46: comida chatarra y por ende rica en Crown and Anchor

Foto 47: Con Felipe Asenjo, Michelle Pastene y Marcelo Azagra, todos chilenos 

Foto 48: los que saben jugar cacharán qué está mal en esta composición... 


Y lo último! La familia de Pedro hizo una Pedrotón y se rajó con una tele. Bueno, en realidad, le mandaron unos $$ y Pedro decidió invertirlos en una tele. Cuando recién llegamos dijimos que los dineros se invertirían en las cosas de primera necesidad, y los artículos de lujo tendrían que esperar unos meses más. No obstante, la tele sólo esperó dos meses, y en las últimas horas ya hemos visto fútbol americano, noticias locales, un show de talentos, The Big Bang Theory y Family Guy. 

Foto 49: la fuimos a comprar a la mierda del mundo y nos volvimos en bus, y qué tanto...

Foto 50: el proceso de desembalaje 

Foto 51: el proceso de armado 

Foto 52: el proceso de conexión 

Foto 53: PRUEBA SUPERADA 


Para quiénes se preguntan qué hicimos con la plata de los regalos de matrimonio, les contaré que hemos comprado gran parte de dichos regalos; de hecho, ya subí un post con nuestras primeras adquisiciones (puede leerlo aquí) y ahora les dejo algunas fotos de nuestras nuevas adquisiciones, las cuales hemos ido comprando en el transcurso de estos largos/cortos (no sé bien cómo describirlos) y emocionantes dos meses. Enjoy!

Foto 54: utensilios de cocina

Foto 55: tabla de planchar y hervidor 

Foto 56: la plancha 

Foto 57: un infaltable en el baño de cualquier estudiante comprometido con la institución 

Foto 58: hasta basureros compramos 

Foto 59: la licuadora 

Foto 60: el sillón tipo Luis XV pa ver tele (y aún no teníamos tele, ja!)

Foto 61: individuales

Foto 62: un escritorio para mí con su respectiva lamparita

Foto 63: hay que controlar la dieta, sobre todo con tanta celebración...