lunes, 17 de septiembre de 2012

Amenaza de bomba remeció a la UTexas


Sé que como buenos chilensis, en estos momentos existe una sola preocupación en sus mentes y es imposible sacarlos de aquella preocupación: que no se acabe la comida ni el copete. Y no los culpo; hace un año atrás, Pedro y yo estábamos en lo mismo. Sin embargo, ahora estamos en Austin y hay otras preocupaciones muy diferentes que nos ocupan por estas fechas (aunque igual el domingo nos comimos sus buenas empanadas de horno… pero ese es tema de otro post).

Resulta que el viernes, a eso de las 10 de la mañana, estábamos en plena clase los nueve compañeritos de doctorado, cuando una alarma empezó a sonar. Varias veces la UT hace simulacros para probar su sistema de sirenas, o para acostumbrar a los alumnos al sonido, pero siempre que eso pasa, avisan. Acá todo es super moderno y los estudiantes estamos suscritos a los mensajes de texto del Departamento de Policía de la UT, así que nos mandan mensajes al celular cada vez que algo extraño está pasando (cáchate). Pero esta vez no era un simulacro, era una amenaza de bomba y se dio orden de evacuar inmediatamente todos los edificios de la universidad y alejarse lo más posible del campus. Para ser exactos, hay que reconocer que el primer mensaje no decía la palabra BOMBA, sólo decía AMENAZA, y creo que ninguno de nosotros le dio la importancia que realmente se merecía. 

Foto 1: el mensaje que recibimos: "evacuación debido a amenazas en el campus; evacuar inmediatamente todos los edificios y alejarse lo más posible". Photo from MySanAntonio.com 


Justo esta semana que recién pasó, hubo un día en que un ocioso activó la alarma de incendios en ocho edificios de la UT, en el transcurso de una mañana. De esta forma, ocho edificios evacuaron gente de forma consecutiva, hasta que al final se dieron cuenta de que era alguien accionando intencionalmente las alarmas, sin razón aparente. Le tomaron una foto a partir de los registros de las cámaras y dieron la descripción: hombre alto, moreno, de pelo corto, aspecto hispano, polera blanca, collar religioso al cuello. Acá la imagen por si quieren sapearlo…

Foto 2: el "sospechoso"... Photo from The Daily Texan


Entonces, dado que esto pasó hace muy pocos días, yo francamente pensé “debe ser el mismo tipo que anda apretando alarmas de nuevo” y guardé mis cuadernos con toda calma para “evacuar lo más rápido posible” y junto a mis compañeros caminamos hacia el café de la cuadra de enfrente para desayunar y mantenernos “lo más lejos del campus”. Es verdad, ni pescamos. Ese día estaba lloviendo y aún era temprano (10 am) y día viernes, flojera… estando al interior de la cafetería veíamos a los cientos de estudiantes que seguían abandonando la universidad y se dirigían a las cafeterías y restaurantes de calle Guadalupe, con sus paraguas, igual que nosotros. Yo no vi nervios ni temor, pero mi amigo Sebastián, que estaba en el otro extremo del campus, dice que le tocó vivir el pánico y la gente tratando de subirse a los buses que no daban abasto para sacar a los estudiantes del campus. El diario de la universidad tituló hoy su portada con un “ESTADO DE EMERGENCIA” para referirse a los episodios del viernes, y a decir verdad, todos debimos haber estado en emergencia.

Foto 3: La portada de hoy del Daily Texan (17/09/2012)


Nuestra calma se debió a que nadie nos dijo lo que realmente pasaba. ¿Amenaza de qué? ¿Incendio? ¿Tiroteo? ¿TSUNAMI? (ok, esto último sólo se me ocurrió a mí), pero la verdad es que a las 8:35 de la mañana, un tipo con acento árabe llamó a la universidad diciendo que era de Al Qaeda y que habían puesto bombas por TODO EL CAMPUS. Recórcholis… reconozco que cuando vi por la tele al Presidente de la UT William Powers en conferencia de prensa diciendo lo que había pasado, recién ahí me di cuenta de que pudimos estar en peligro y que estas cosas no pasan sólo en las películas, aunque esta vez afortunadamente no fue verdad. Se ha condenado fuertemente a la UT por no evacuarnos en cuanto recibieron la llamada. El supuesto miembro de Al Qaeda dijo que las bombas explotarían en 90 minutos más, y a nosotros nos mandaron los mensajes de evacuación sólo 15 minutos antes de que eso ocurriera. ¿Qué hizo la universidad todo ese rato? ¿Qué habría pasado si hubiese sido verdad? ¿Por qué no mandaron guardias a sacarnos en vez de mandar sólo mensajes de texto? Un estudiante dijo que estaba en un edificio donde la señal es tan baja, que no se reciben ni las llamadas ni los mensajes; no obstante, un compañero que venía atrasado alcanzó a recibir los mensajes y dio alerta a todo el curso para que salieran. MORALEJA: no es tan malo andar llegando tarde…

Foto 4: el Presidente de la UT (acá no hay rector) Bill Powers, en conferencia de prensa el viernes al medio día. Photo from MySanAntonio.com 


Se supone que el FBI está estudiando detenidamente el caso, y viendo si hay conexión entre esa llamada y otra que pasó el mismo día, casi a la misma hora, en la Universidad de North Dakota State. No sé cómo anda la cobertura de noticias gringas en Chile, pero acá hay conmoción por los violentos ataques musulmanes a las embajadas de Egipto y Libia. En Libia, de hecho, mataron al embajador y otras tres personas, así que la cosa se viene MAL. Las razones: un estúpido video que hizo un cristiano copto nacido en Egipto y criado en Estados Unidos, tremendamente ofensivo del Islam y del profeta Mahomma, pero en ningún caso algo para tomarse en serio. Bueno, los musulmanes no opinan igual que yo. 

En fin. Creo que el asunto es mucho más profundo y da para mucho más, pero es más de lo que quiero profundizar en un solo post. De hecho, me gustaría seguir pensando que el tipo que llamó fue el mismo ocioso de polera blanca que accionó las alarmas la semana pasada, tratando de llamar la atención: si logró evacuar ocho edificios en una mañana, y toda la Universidad de Texas el día viernes, ya habrá conseguido la atención que necesitaba, o no? Veremos qué pasa… 

Foto 5: acá estábamos todos con nuestros paragüitas, justo frente a la universidad, "tan lejos como fue posible...". Photo from MySanAntonio.com 


martes, 11 de septiembre de 2012

Recordando el 9/11: nosotros tampoco hemos olvidado


Hoy se conmemoraron 11 años desde los atentados del 9/11 en Estados Unidos. Aunque es un día muy triste para toda la nación, no es un día feriado y la gente hace su vida normal, salvo actividades en memoria de los fallecidos e intervenciones urbanas con banderitas estadounidenses. 

En la University of Texas at Austin, esta mañana el prado central amaneció sembrado de casi tres mil banderitas, cada una recordando a las víctimas que fallecieron en el ataque a las Torres Gemelas. También se invitó a los estudiantes a dejar mensajes de agradecimiento a la Policía y a los Bomberos, por aquellos que dieron sus vidas rescatando a las víctimas de los ataques. Aunque pudo haber sido un día como todos, esta intervención, sin aspavientos, sin discursos, fue mucho más cercana e íntima para conmemorar el 9/11 en la UT.

Foto 1: "Siéntase libre de escribir palabras de ánimo para los Departamentos de Policía y de Bomberos de Austin" 

Foto 2: mensajes de los estudiantes 

Foto 3: GRACIAS 

Fotos 4 y 5: banderas en patio central



No obstante, en Nueva York (mi querido Nueva York) las cosas fueron diferentes. Cientos de personas se reunieron en el Memorial del 9/11 (la llamada Zona Cero) para llevar a cabo un acto ciudadano, en el cual no participaron figuras políticas. Por iniciativa del alcalde Michael Bloomberg, este año no hubo discursos, ni oraciones, ni palabras de patriotismo; sólo 200 ciudadanos que leyeron en voz alta, en orden alfabético, los nombres de quienes perdieron la vida ese día en el World Trade Center.

Según informó The New York Times (NYT) en su edición online, este acto sirvió para hacer un alto en la campaña presidencial. A diferencia de lo que ocurrió en 2008, cuando Barack Obama y John McCain aparecieron juntos, este año tanto el Presidente Obama como Mitt Romney (el candidato Republicano) tomaron distancia de la celebración. A la Zona Cero llegaron el alcalde Bloomberg, el ex alcalde Rudolph Giuliani, y los gobernadores de Nueva York y Nueva Jersey Andrew Cuomo y Chris Christie, respectivamente, aunque estuvieron allí como parte del público y no como figuras individuales. La ceremonia se realizó en el área de las piscinas, las cuales se ubican justo donde están los cimientos de las demolidas Torres (en un post anterior escribí más detalles sobre esto, léalo aquí).

Según NYT, algunas personas valoraron la idea del alcalde de no incluir políticos en este acto; otras opinaron que no hacía mayor diferencia. Los 200 lectores recordaron los nombres de los fallecidos y entregaron algunos mensajes puntuales para quienes fueron sus seres queridos: “We still love you. We still miss you. We have not forgotten” (Aún te amamos. Aún te extrañamos. No hemos olvidado).

“I hope we never forget, and more important, never forgive those responsible” (espero que nunca olvidemos, y más importante: nunca perdonemos a los responsables).

Y yo sólo puedo pensar en el 9/11 de mi país. Nosotros tampoco hemos olvidado.


Photos from The New York Times


 



domingo, 2 de septiembre de 2012

Futbol americano en Austin, Texas


Comenzaron las clases en la UT! Y con ello las fiestas, las bienvenidas, las tareas y las visitas a la biblioteca para empezar a entender cómo funciona todo. Sin embargo, algo que no me esperaba era el inicio de la temporada de futbol americano de la liga universitaria. Confieso que nunca me ha llamado la atención este deporte: tipos enormes empujándose unos contra otros en un juego al cual no le encuentro ninguna lógica. No obstante, la UTexas Austin tiene el tremendo equipo y el tremendo estadio, y sabe muy bien como sacarle provecho a ambos. 


Foto 1: la gente llegando al estadio. Toma desde la última gradería

Fotos 2 y 3: interior del estadio


Foto 4: pantalla a toda raja


Como vengo recién llegando del partido, voy a dejar para otro post la descripción de la universidad, mis compañeros del doctorado y toda esa lata, para centrarme en los detalles del juego antes de que se me olviden. El leseo empezó el primer día de clases, cuando invitaron a todos los alumnos nuevos (y a quien quisiera ir en verdad) a conocer el estadio, la presentación de la banda y el entrenador del equipo. Esto ya es un aliciente para cualquiera: la banda es ENORME, al menos 200 personas entre músicos y abanderados, sin contar las porristas que también son caleta. Estas últimas son muy guapas: hay un grupo que se viste de vaqueras y alientan con pompones, y dos grupos más (brigada blanca y brigada naranja) que hacen los típicos saltos de cheerleaders, en donde también participan hombres.


Fotos 5-9: Cheerleaders y vaqueritas







La banda en sí está formada por alumnos de la UT y es, en realidad, un curso más de la universidad. Si alguien quiere pertenecer a la banda, tiene que tomar ese curso y ser evaluado como en cualquier otra asignatura. Entre las cosas interesantes de la banda está el bombo, que se llama Big Bertha y según ellos es el más grande del mundo. Es el centro de la atención y lo toca un pequeño grupo llamado Bertha Crew (Tripulación Bertha).


Video 1: Profe Arriagada, dele un vistazo a esta banda... Longhorn Band



Fotos 10-12: Big Bertha




Foto 13: la banda de los contrarios: Wyoming Cowboys Band

Lo otro que presentaron ese día fue a Bevo The Longhorn, un torito que es la mascota de la UT. Todo el merchandising de la universidad está en torno a este toro: el logo, la señalética, las poleras y todo aquello que tenga que ver con la UT. Traducido al español, Longhorn es literalmente “cuerno largo” y corresponde a una especie bovina blanca con café y de largos, muy largos cuernos. Si pensamos que los colores oficiales de la UT son el blanco y el naranja, hace mucho sentido tener a esta vaquita como mascota, en vez de las tradicionales blancas con manchas negras que tenemos en Chilito.


Video 2: presentación de Bevo



Foto 14: Bevo The Longhorn en su rincón. Foto de COACHES HOT SEAT BLOG

Foto 15: Con su bus donde lo transportan. Foto de The Houston Chronicle


La historia dice que el primer Bevo (así se llama el Longhorn) hizo su aparición oficial en 1916 en un partido donde la UT le voló el trasero a la Texas A&M University, institución rival de mi querida University of Texas at Austin. Desde entonces han habido 14 Bevos, y el que tenemos ahora es un tremendo toro de una tonelada que, debido a su buen carácter, yo pensaría que es buey, pero tengo que chequear esto último. Este chiquillo asiste a todos los partidos desde un rinconcito de la cancha, lo cuida un grupo de miembros honorarios llamados Silver Spurs (espuelas plateadas) y lo transportan en un bus-camarín como el que tenía la Marlen Olivarí. En un principio me pareció un poco inhumano andar acarreando a ese pobre toro a todos los partidos, pero cuando pienso en los toros de las corridas de Madrid, y en los novillos de los rodeos chilenos, llego a la conclusión de que Bevo tiene vida de Rey.


Foto 16: la mascota humana que representa a Bevo

Foto 17: Bevo sacándose fotos con las chiquillas...


El entrenador del equipo es cuento aparte. Se llama Mack Brown y es como una estrella de Rock: todos lo conocen y lo aman. Llegó a la UT en 1998 y desde entonces le ha dado numerosas victorias al equipo. Se comunica con sus jugadores por una especie de sonoprompter que cada uno tiene adentro del casco y que les sirve para escuchar las indicaciones y la orden de entrar o salir del campo. Si es con cuática la cosa…


Foto 18: El coaching Mack Brown


Por último, el estadio se llama Darrell K. Royal – Texas Memorial Stadium, en honor a don Darrell K. Royal que fue el entrenador más bacán del equipo en toda su historia. Tiene capacidad para 119 mil personas y esperan expandirlo a 125 mil, lo que lo convierte en uno de los más grandes del país y obviamente el más grande del estado de Texas. Todo esto lo enseñaron ese primer día, a todos los estudiantes que fuimos al estadio a ver la banda y a conocer a Bevo.


Foto 19: presentación de la bandera de Texas (auch!)

Foto 20: recién casados...

Foto 21: con nuestro amigo chileno Sebastián Astroza

Foto 20: con todo apoyando a la UT



El partido: Texas Longhorns vs Wyoming Cowboys



Resulta que a Pedrito le dieron una tarea brígida en una de sus clases: construir un modelo matemático que prediga cómo le va a ir al equipo de los Texas Longhorns en esta temporada. Esta tarea tenía en contra ciertas implicancias, como por ejemplo, que Pedro no conoce a los jugadores, o que Pedro nunca ha visto jugar al equipo, o PEOR AÚN, que Pedro no tenía idea del juego en sí. Aun con estas implicancias, y a partir de los resultados de la temporada anterior, Pedro hizo un modelo probabilístico que decía que Texas ganaría este sábado por al menos 20 puntos. ¿Cómo lo hizo? La magia de la estadística no más.


Foto 21: la gente llegando al estadio

Foto 22: Pedrito con el gesto típico de la UT: los cachitos

La cosa es que quedamos metidos con esto, porque después de cada partido Pedro tiene que ir ajustando su modelo según los resultados (o sea, tarea para todo el semestre). Así que decidimos comprarnos el Paquete Deportivo Estudiantil que vale 80 dólares (40 lucas) y da derecho a todos los partidos donde la UT juega de local, que son seis (no es malo). Así que hoy partimos con nuestras poleras naranjas a ver el partido y ohhhhh, fue bacán. La gente hace la previa en los prados alrededor de la U, llegan en la mañana, hacen un asado y en la tarde recogen sus pilchas y entran al estadio. Algunos hasta llevan tele para ver partidos de otros equipos mientras llega la hora del juego. En el estadio venden mil cosas y regalan otras pocas: abanicos para refrescarse, el libro de la temporada, el programa con todos los partidos que vienen… aquí se nota que la cosa mueve plata, y mucha, porque esas revistas son de excelente calidad, hay fotógrafos, diseñadores y periodistas involucrados, y en vez de venderlas, las regalan y después andan botadas.


Foto 23: la previa en los pastos y alrededores de la UT

Fotos 24-27: merchandising de los Longhorns





La alineación

Uno de los aspectos más destacables es que la liga universitaria es realmente universitaria: los jugadores son todos estudiantes de la UT y se dividen en freshman (mechones); sophomore (segundo año), junior (tercer año) y senior (cuarto año o más). En el campo de juego hay 11 jugadores, pero en total son como 100 y en un mismo partido juegan casi todos. ¿Por qué tantos? Porque la lógica del juego implica defender y atacar, y para ello el entrenador puede ir cambiando los jugadores a su antojo, al parecer ilimitadamente. Por ejemplo, si en un momento la UT está atacando y pierde el balón, el entrenador les avisa por el sonoprompter que salgan todos y entran puros defensores, como si entrara un equipo nuevo. Siendo así, en el juego están constantemente entrando y saliendo decenas de jugadores en función de la jugada que se va a armar. Cuando es ofensiva, entran cinco jugadores que parecen ROPEROS, altos y enormes (140 kilos promedio) que tienen como objetivo hacerle tackle a los oponentes para que los recibidores agarren la pelota y corran como desaforados hacia el área de los contrarios. Estos jugadores son muy rápidos y más estilizados que sus colegas roperos. La estructura completa del juego es compleja y aún no la entiendo completamente (es mi primer partido), pero a grandes rasgos puedo decir que se parte desde la mitad de la cancha dando pases con la mano; un equipo ataca hacia un lado y el otro hacia el lado contrario, y la idea es llegar a la punta de la cancha con la pelota en la mano. NO HAY QUE TIRAR LA PELOTA, sino llegar con ella como sea (corriendo, saltando o arrastrándose). En el estadio de la UT, estas áreas están demarcadas con la palabra TEXAS en una punta, y LONGHORN en la otra.  


Video 3: entrada de los jugadores al campo de juego




Fotos 28-32: instantáneas del encuentro. Austin de fondo...






¡Y eso pues! Hoy los Texas Longhorns se enfrentaron con los Wyoming Cowboys (de la University of Wyoming) y les ganaron 37-17, justo por 20 puntos, tal como Pedrito predijo en su modelo sin tener idea de futbol americano… Hook’em Horns!


Video 4: presentación de la bandera (pesa más de 200 kilos)




Foto 33: las familias van al estadio

Foto 34: manos haciendo cachitos

Foto 35: anochece durante el partido

Foto 36: Cuando la UTexas gana, el reloj se ilumina de color naranja

Video 5: el momento final del partido!